Fuente: Diario Médico.com
22 de Marzo de 2013
Los últimos datos de la EPA sobre el índice de paro en hematología no convencen a la autora. Pide prudencia y, sobre todo, una planificación real de necesidades de especialistas para los próximos años.
La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH) quiere hacer una llamada a la prudencia en torno a la alarma que pudiera generar la noticia publicada sobre el paro en la especialidad de Hematología, y a que, según los datos registrados en la Encuesta de Población Activa (EPA) durante el último año, aparece entre las más afectadas.
Mal vamos si tomamos los últimos años como referencia para cualquier dato relacionado con el empleo o el crecimiento. Años negros para la economía, en los que se debe aprender a no repetir los errores que los han originado y que, en el caso de la Sanidad, pueden resumirse en: demagogia, despilfarro y desorden administrativo.
Si algo hay que destacar, a la hora de hablar de necesidad de especialistas, es que se carece de datos fiables al no haber en España un censo nacional del número de especialistas médicos. La Organización Médica Colegial (OMC) ha publicado un informe sobre Demografía Médica donde se señala que estamos ante un problema de demanda asistencial no planificada, no regulada y no gestionada. La OMC insiste en la ausencia de datos que permitan conocer las necesidades de los facultativos en las distintas especialidades y estudiar medidas adecuadas que garanticen una correcta atención sanitaria en los próximos años.
Por su parte, la SEHH realizó un estudio sobre la necesidad de futuros especialistas en el que señalaba la importancia de poder contar con dos fuentes de información para conocer el número de hematólogos en nuestro país, y una más para los que están en proceso de formación: los colegios oficiales de médicos y su Consejo General (Cgcom). Estas instituciones manejan datos de los colegiados que han acreditado su título de hematólogo, aunque los datos no confirman si ejercen la especialidad.
Las sociedades científicas cuentan con el registro de sus asociados, aunque ello subestima el tamaño de la población, porque la afiliación es voluntaria. El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad registra anualmente las plazas convocadas que se cubren por cada especialidad pero no ha realizado un censo de especialistas MIR desde el año 1990, por tanto se cuenta con información de diferentes fuentes que hay que encajar a modo de puzzle.
En cuanto a las necesidades, la mayoría de los hematólogos trabajan en hospitales públicos, donde se está produciendo una renovación generacional que debe dar lugar a nuevos puestos de trabajo, algo que no se ha producido al ritmo previsto porque la situación de crisis actual tiende a introducir empleos a tiempo parcial, para cobertura de guardias etc…
Esta situación, que se da en todas las especialidades, debería ser sustituida por una planificación seria y responsable. De no corregirse, en los próximos años el número de jubilaciones será superior al número de especialistas formados a nivel nacional lo que obliga a plantear un recambio generacional responsable, con jubilaciones escalonadas y una revisión anual de la comisión nacional de la especialidad, del número de especialistas que se requieren. Esta previsión debe realizarse a nivel nacional, algo difícil de llevar a cabo debido a los cupos autonómicos y a la f alta de transparencia en cuanto a necesidades de empleo y criterios de cobertura. Es necesario corregirlo y formar un número adecuado de especialistas, de lo contrario es posible que, en determinados ámbitos, los puestos que deben ser desempeñados por hematólogos sean ocupados por médicos de otras especialidades que no ostentan el título ni la preparación adecuada.
La Hematología es una de las especialidades con demanda estable y una de las más variadas y creativas.
Es fundamental destacar que, si hasta ahora los especialistas en Hematología trabajaban casi exclusivamente en hospitales públicos, compartiendo su actividad en grupo, la complejidad de modelos de gestión, introducida en los últimos años, obliga a contar con grupos de hematólogos en todos los centros con independencia de la forma de gestión. Es primordial su papel en los centros de diagnóstico, y a que es el único interlocutor legalmente capacitado para controlar, interpretar y asesorar en relación con los resultados de los estudios de sangre; y el único que puede ser responsable de los servicios y centros de transfusión. Otra área de máxima responsabilidad es la prevención de la enfermedad tromboembólica y de los trastornos hemorrágicos.
Además, la creciente complejidad y evolución de los tratamientos de las afecciones hematológicas y el aumento de la incidencia asociada a la edad, obliga a destacar la necesidad de contar con hematólogos suficientes Los especialistas de Hematología, por la multiplicidad de funcionas que ejercen, son los especialistas médicos que
realizan guardias o atención continuada en mayor proporción, algo que contribuye a la seguridad y calidad de los pacientes hospitalizados o que acuden a los servicios de Urgencias.
Fuente: Diario Médico.com 07/03/2013